miércoles, 8 de abril de 2015

7 costumbres de gente exitosa

El emprendedurismo no es para los débiles de corazón. Los fundadores deben forjar su propio camino, tener recursos y tomar grandes riesgos financieros, todo con la esperanza de evitar el destino que enfrentan el 80 ó 90 por ciento de las startups: el fracaso

Así que para ser exitosos, los emprendedores realmente deben vencer las probabilidades, especialmente los jóvenes. Para saber qué es lo que hacen diferente los que sí tienen éxito de los que no, entrevistamos a varios empresarios del Empact Showcase, un programa anual que resalta el poder que estos empresarios y sus empresas juegan en la comunidad. En lugar de enfocarnos en las cosas básicas, lo haremos en los hábitos concretos que puedes adoptar en tu vida y negocio para tener un gran impacto. 

Crea un horario organizado
Mi gran meta es ser consistente con mi horario y como resultado tengo un estilo de vida que me permite maximizar la cantidad de trabajo que hago. Creo que este tipo de priorizaciones ha creado un gran impacto en lo rápido que Fueled ha crecido. 

Mi cena termina a las 11:00 p.m. y siempre tengo una sesión laboral hasta las 3:30 a.m. Hacer a un lado un bloque de tiempo en mi horario para la creación productiva es vital en mi proceso laboral. Ahí es cuando respondo a los correos y cuando se me ocurren grandes ideas sin tantas distracciones. Luego me voy a dormir alrededor de las 4:00 a.m. y me despierto sin ayuda de una alarma. Otras personas tal vez se enfoquen en cosas diferentes, como la familia, pero un horario consistente es clave. Rameet Chawla de Fueled.

Pregúntate esto antes de dormir
Cada noche, antes de ir a la cama, me hago esta pregunta: si viviera todos los días de la misma forma que lo hice hoy, ¿qué tipo de futuro podría crear? Eso me fuerza a evaluar constantemente si mis acciones están alineadas con mis prioridades. El futuro toma forma un día a la vez y nunca está tan lejano como creemos. Co fundador Jesse Lear de V.I.P. Waste 

Realiza una caminata cada fin de semana para conectar los puntos
Cada fin de semana tomo una larga caminata en un lugar en el que nunca he estado. Hago algo de investigación antes y a veces conduzco como una hora. Mis caminatas son entre una y cuatro horas de distancia. Llevo conmigo un cuaderno y dejo que los pensamientos lleguen, no fuerzo nada. 

Este hábito ayuda a aliviar el estrés y a descargar las ideas de la semana. Es como una meditación. Evalúo las ideas y hago que sirvan para mi negocio convirtiéndolas en realidad. Además, las investigaciones muestran que moverte con regularidad es muy bueno para la salud. De hecho, también dicen que sentarte una hora es peor que fumarte dos cigarros. Fundador Ryan Kania de Advocates for World Health. 

Toma una ducha caliente y fría cada mañana 
El hábito que yo tengo es bañarme con agua fría y caliente. Lo he hecho durante 14 años cada mañana sin importar el lugar o la situación. Tomar una ducha fría por 30 segundos, seguidos de 30 segundos de agua caliente y luego 30 segundos de agua fría (siempre termina con agua fría) me da la energía y claridad para comenzar mi día sintiéndome fresco. 

Para comenzar con este hábito, toma una ducha normal. Luego pon el agua tan fría como puedas por 30 segundos y después ponla tan caliente como puedas soportar durante 30 segundos y posteriormente ponla fría por otros 30 segundos. Esto es sólo un ciclo, yo comenzaría con un ciclo por primera vez, si es mucho inténtalo en las piernas primero. ¿No estás convencido? Investiga sobre las duchas frías. Fundador Phil Dumontet de Dashed 

Reflexiona sobre las preguntas abiertas con diferentes lentes 
Muchas de las tecnologías que hemos inventado y desarrollado y muchas de las estrategias que hemos perseguido han nacido trabajando en una pregunta abierta, seguido de una corazonada. Soy capaz de tolerar preguntas abiertas durante meses o años. Éstas pueden incluir consultas desde cómo encontrar al co fundador para tu idea de negocios cuando la gente tiene sus propios intereses y proyectos o qué tan bien vendes tu nuevo producto a una entidad que es típicamente adversa al riesgo. 

(Respuestas: trabaja con ellos en sus proyectos para mostrar tu valor y sedúcelos con preguntas interesantes, muéstrales cómo reducir el riesgo que están enfrentando). Usualmente las respuestas sencillas que surgen no me satisfacen. Pero en lugar de rendirme u olvidarlo, trabajo en un problema cada día desde diferentes ángulos, lo cual puede incluir: ver los extremos, considerando cuáles son las suposiciones esenciales y cómo probarlas y meditando cómo una industria diferente podría resolver el problema. Eventualmente encuentro una tracción real con una idea que parece novedosa y que puede funcionar. Co fundadora Danielle Fong de Lightsail Energy

Ponte tres metas específicas semanal y mensualmente e ignora todo lo demás 
Hay millones de cosas que puedes hacer para mejorar tu negocio. El problema es que si tratas de arreglar o mejorar todo al mismo tiempo vas a hacer algo mal. Necesitas ser implacable al seguir tus metas. Al menos una vez al día pienso ¿Lo que estoy haciendo me está ayudando a cumplir mis metas? Es fácil distraerte con tareas que no son importantes. Sólo necesitas estar al pendiente. 

Para asumir nuestra responsabilidad y seguir en la misma página, tenemos reuniones los viernes. Durante estas juntas nuestra empresa establece algunas metas para la siguiente semana y vemos cómo vamos con las de la semana pasada. Es mucho más fácil decir " lo que salió mal esta semana” que " lo que salió mal en este trimestre”. Co fundador Patrick Ambron de Brandyourself

Haz muchas listas tan pronto llegues a tu oficina 
Mi hábito es crear listas de todo durante una hora tan pronto llego a la oficina cada mañana o antes de terminar el día. Eso me fuerza a pensar durante en mi día, semana, año y en mi plan a largo plazo antes de comenzar a ejecutar. Además, mejora mi organización y claridad. En el pasado me ponía al corriente con los detalles del día a día y dejaba de pensar en las metas grandes. Fundador Jonathon Nostrant de Ivee

Crear los hábitos correctos es crítico para tener éxito como emprendedor. De hecho, el 40 por ciento de nuestro comportamiento diario es el resultado de nuestros hábitos de acuerdo a investigadores de la Universidad de Duke. Así que si eliges el comportamiento correcto para que se convierta en un hábito, has sobrealimentado una gran porción de tu día.


lunes, 6 de abril de 2015

5 tips claves del lenguaje corporal en los negocios

Fuente: lenguajecorporal.org

Los psicólogos industriales podrían ofrecerte estadísticas sobre la comunicación verbal y no verbal, pero personalmente creo que el componente de lenguaje corporal en nuestras interacciones diarias está alrededor del 60%.  Sé que no es el porcentaje de Mehrabian, pero por experiencia sé que está bastante cerca de la realidad.  La kinésica es, de hecho, una gran herramienta para definir el éxito en una conversación de negocios.  Veamos algunos ejemplos:

tips de lenguaje corporal para los negociosSimetría

La simetría o reflejar los movimientos de los demás es una de las mejores formas de crear rapport.  Por ejemplo, si estás sentado hablando con otra persona y tu interlocutor está orientado directamente hacia ti, pero tu silla está girada 45 grados con respecto a él, la simetría no se cumple.  De la misma forma ocurre con el ángulo de tu cabeza al escucharlo.  Si giras tu silla y asumes una postura abierta ligeramente inclinado hacia adelante, demostrarás atención e interés en lo que te están diciendo.

Altura

Algunos ejecutivos usan la altura para demostrar su dominio y poder (generalmente usan una silla más alta que la de sus visitantes), pero esto es incorrecto durante una conversación de equilibrio, en la cual te interesaría estar al mismo nivel que tu interlocutor para demostrar empatía.  Si alguien tiene el mal hábito de entrar a tu oficina y sentarse a hablar (quizá cuando necesitas concentrarte), la mejor manera de finalizar la conversación es que tú mismo te pongas de pie (O pongas los pies sobre la mesa).

Postura

Dependiendo si tienes una postura desgarbada o con los hombros encogidos, o si te paras derecho con los hombros relajados, puedes pasar de estresado/acongojado a relajado/seguro en décimas de segundo.  ¿Qué imagen quieres proyectar?

Actitudes abiertas contra cerradas

Cuando quieras demostrar que estás escuchando verdaderamente a otra persona, procura mantener los brazos descruzados; bloquear con ellos el pecho le dirá a la otra persona que tienes tus propios criterios y opiniones y no te interesa mucho considerar los suyos, ni siquiera prestarles atención.

Expresión facial

No siempre debemos tener una expresión positiva en todo momento, pues esto puede confundir a las personas con las que conversamos diciéndoles que nos da igual todo lo que oímos (no es así, ¿Verdad…?).  Al momento de escuchar una idea o frase que amerite nuestra opinión, ayuda mucho desviar la mirada brevemente o incluso entornar los ojos.  Si los mantienes fijos en el rostro de tu interlocutor, pensará que no tomaste muy en cuenta lo que dijo, pues tu procesamiento mental fue tan superficial que no tuviste ni siquiera que romper el contacto visual.

domingo, 5 de abril de 2015

10 infalibles para mejorar tu lenguaje corporal

Fuente: Altonivel

Haz de tu imagen una herramienta de éxito. 

LA GENTE RESPONDE A TU LENGUAJE CORPORAL. TU REFLEJAS EL LIDERAZGO Y SEGURIDAD QUE ASUMAS. PONLOS EN PRÁCTICA Y CUÉNTAME QUÉ TAN BIEN TE RESULTARON ESTOS EJERCICIOS.

La magia del lenguaje corporal reside en hacer de ella una “comunicación” y no sólo una “interpretación”, como muchos acostumbran. Si sólo eres observador del lenguaje corporal de terceros pero no mejoras tu propia comunicación no verbal, te pierdes de lograr mejores interacciones, negociaciones y ventas

Cuando doy cursos sobre el lenguaje corporal existe un ávido deseo por saber detectar mentiras, sin embargo, desde mi experiencia, aprender a “agradar”, “ganar confianza”, “influir” y “negociar” utilizando el poder de la comunicación no verbal es más poderoso que volverte un detector de mentiras. 

Hoy, quiero compartir contigo ejercicios muy poderosos para mejorar tu lenguaje corporal. Si los practicas desde hoy mismo empezarás a notar cambios favorables en tu propio lenguaje corporal y la respuesta que provocas en los demás. 

1) Di tu nombre sin dejar de ver a tu interlocutor

Cada vez que te presentes con alguien, al decir tu nombre y a lo que te dedicas mantén contacto visual. Si bajas la mirada, has perdido confianza y seguridad. Tu interlocutor deja de prestarte atención porque tú les has dicho sin palabras “lo que te diga de mí no es importante”. 

2) Recuerda y llama a la gente por su nombre

Cuando escuché por primera vez este consejo fue cuando tomé un curso de ventas, después lo apliqué en mi vida personal y mi inteligencia social creció enormemente. De ser una persona insegura y tímida, me convertí en una que le decía a los demás sin palabras “eres importante para mí y por eso sé tu nombre”.

No hay mensaje más seductor para cualquiera que escuchar su nombre. Cada vez que desees pedir algo dirígete a los demás por su nombre y será más fácil tratarlos y convencerlos de tu idea. 

3) Calibra tu tono de voz con la emoción que escuchas

Todos experimentamos emociones al hacer negocios y convivir con otras personas. Ser empático demanda una total atención con tu interlocutor. Mary Kay, la gran empresaria de productos de maquillaje y belleza, decía que todas las personas tienen un letrero invisible que dice “hazme sentir importante”. 

¿Qué pasa cuando aprendes a calibrar tu tono de voz con el del interlocutor? Generas una verdadera empatía emocional. Por ejemplo, si alguien te platica “hoy me frustré porque había muchos pendientes y todos me buscaron justo hoy para ver asuntos atrasados. Parece que se pusieron de acuerdo”. Si escuchaste en su tono de voz “enojo” o “tristeza” si tú respondes con un tono de voz empático “ay, sí… te entiendo. Quieres que el tiempo sea eterno o todos sean concretos”. Podrías pensar que fueron las palabras que le dijiste las que hicieron la magia. No del todo. La magia la hace el tono de voz, es decir, el cómo digas las cosas

4) Camina siempre con la vista al frente

Observa hoy cuánta gente va caminando viendo al piso. Te sorprenderás de la gran cantidad que lo hace. Cuando caminas con la cabeza hacia abajo, toda tu postura pierde seguridad. Al mantener la vista al frente asumes una postura de liderazgo. Les dices a los demás “estoy atento a lo que sucede”. No obstante, ten cuidado, no debes de adoptar un gesto de enojo, mantente serio pero tranquilo. La gente al encontrarte en su camino te cede el paso por la seguridad que proyectas. Es como si todo tu cuerpo dijera “deseo pasar por este camino y lo haré”. 

Si eres mujer, te platico que este ejercicio es vital para la seguridad y el liderazgo femenino. Tu vista es periférica, esto quiere decir que no necesitas bajar la mirada para ver dónde está el piso cuando usas zapatillas. ¿Has visto a una súper modelo caminar en la pasarela con la vista hacia el piso? Jamás. La vista hacia el frente es uno de los ingredientes más importantes para que proyectes unaimagen de liderazgo

5) Camina despacio y seguro

Cuando más prisa tengas, es cuando más calmado debes parecer. Cuando caminas despacio proyectas control de la situación. Les dices a los demás sin palabras “sé muy bien lo que debo hacer”. Ahora, en el lado opuesto, imagina a un líder que camina muy aprisa. ¿Dirías que proyecta seguridad y control de la situación? No, al contrario, refleja ansiedad y falta de dominio. Practica la próxima vez que por impulso empieces a caminar más rápido. Recuerda este consejo y camina despacio y seguro, con la vista al frente. 

6) Al platicar con alguien no ocultes las manos

Quien oculta las manos refleja menos honestidad. Cada vez que platiques con alguien mantén tus manos visibles, ya sea sobre el escritorio o con tus ademanes. No las metas en los bolsillos del pantalón, ni las coloques sobre tus piernas. Si estás de pie, no las coloques atrás entrelazando las palmas de tus manos. ¿Dónde colocarlas? No hay una postura única, pero una de las más recomendables es permitir libremente la caída de tus brazos a los costados

Al hablar, cuando estás relajado, las manos se mueven solas porque son los adjetivos calificativos de tus palabras. ¿Cómo lograrlo? Asumiendo más confianza en ti mismo. A veces ocultamos las manos por reflejo instantáneo cada vez que nos ponemos nerviosos o dudamos de conseguir algo. 

7) Cuando escuches a alguien jamás te cruces de brazos

Esto lo has escuchado y leído anteriormente. Pero ¿por qué es tan importante que no lo hagas cuando escuchas a alguien? Porque cruzarse de brazos impide que la comunicación sea un suceso entre 2 personas. Al cruzarte de brazos te proteges del exterior (en este caso, de lo que escuchas). Es la manera más rápida de decir sin palabras a tu interlocutor “no me interesa lo que escucho”. 

8) Observa tu ansiedad en tus pies

Joe Navarro, uno de los expertos más reconocidos en el tema del lenguaje corporal señala que “la parte más honesta del cuerpo son los pies”. Estoy de acuerdo totalmente. Hemos aprendido a controlar la parte superior del cuerpo (gestos de la cara, brazos, manos, torso) pero descuidamos el lenguaje corporal de los pies, pues aprendimos que las emociones se comunican con la parte superior. Ahora sabes que tus pies reflejan qué tan cómodo estás en un lugar o con alguien en específico. 

Cuando estamos ansiosos es muy común que empecemos a mover el pie (sobretodo si estamos sentados). ¿Alguna vez estabas platicando con alguien en una cafetería y tu interlocutor comenzó a mover el pie incesantemente? Es muy probable que ésta persona ya tuviera ganas de irse, o estaba nerviosa por alguna razón. 

¿Qué debes de hacer para mejorar tu lenguaje corporal e influir? Asume una interacción más relajada, cambia tu tono de voz, acorta el tiempo de la charla o cambia de tema. Una vez más tu lenguaje corporal dice sin palabras “te entiendo y quiero estés más cómodo/a”. 

9) No seas invasivo ni tímido (cuida tu proxemia)

La distancia con la cual interactuamos con los demás es de suma importancia. La proxemia es el estudio de las diferentes distancias corporales que existen. ¿Has sentido lo incómodo que es que alguien se acerque demasiado a ti al saludarte de mano?, opuestamente, ¿la inseguridad que se percibe de alguien que te saluda de mano con mucha distancia corporal entre tú y él? 

La distancia apropiada para hacer negocios es aquella que guarda tu brazo extendido (y deberás de identificarla sin usar tu extremidad para medirla). Funciona porque ni es una distancia íntima ni muy extensa. Si invades el espacio personal, molestas. Si saludas de mano y quedas muy lejos del interlocutor, parecerás tímido o inseguro. Practica tanto como puedas y después lo harás correctamente sin pensarlo. 

10) Asume el liderazgo corporalmente: ejercicio del elevador

Cada vez que entras a un elevador el lenguaje corporal se hace presente de inmediato. Observa que el centro queda libre siempre. Instintivamente nadie lo asume. La gente se va hacia las esquinas y ven al techo o los números del elevador. Su mensaje es “no quiero interactuar”. La próxima vez que entres al ascensor, ocupa el lugar del centro, al entrar no bajes la vista, después saluda y sonríe.

Para qué sirve este ejercicio? Para dominar la sensación de ser visto. Todo aquel que entre al ascensor, lo primero que verá será a ti, si te observa seguro, sin que se lo pidas, ocupará otro lugar. Practícalo tantas veces como te sea posible.





viernes, 3 de abril de 2015

9 frases "mágicas" que todo cliente quiere escuchar

Fuente:Entrepreneur 

Es bueno establecer las guías para el servicio a clientes, pero necesitas poner esos principios en acción con todo lo que hagas y digas. Hay ciertas “palabras mágicas” que los consumidores quieren escuchar. Asegúrate de que tus empleados entiendan la importancia de estas palabras clave:

“¿Cómo puedo ayudarlo?” Los consumidores quieren tener la oportunidad de explicar en detalle lo que quieren y necesitan. Muchas veces los dueños del negocio sienten el deseo u obligación de adivinar lo que las personas necesitan en lugar de escucharlas atentamente. Al hacer esta pregunta, comenzarás el diálogo de forma positiva. 

“Puedo resolver ese problema”. La mayoría de los consumidores, especialmente los B2B (directo de la fábrica a su negocio o proyecto), buscan comprar soluciones. Aprecian las respuestas directas en un lenguaje que puedan entender. 

“No lo sé, pero puedo averiguarlo”. Cuando te enfrentes con una pregunta realmente difícil tendrás que investigar un poco. Pocas cosas pueden arruinar tu credibilidad más rápido que tratar de responder una pegunta cuando no estás seguro de los hechos. Una respuesta honesta fortalece tu integridad. 

“Yo asumiré la responsabilidad”. Dile a tu cliente que sabes que es tu obligación asegurarte de que esté satisfecho con el resultado de la transacción. Asegúrale que sabes lo que debe esperar y que entregarás el producto o servicio al precio acordado. No habrá gastos extras o cambios para resolver el problema. 

“Lo mantendré al tanto”. No importa qué negocio tengas, siempre se necesitan coordinar y programar numerosos eventos. Asegúrales a tus clientes que estarán informados sobre éstos. Los vendedores en los que el cliente confía más son los que los mantienen al tanto de la situación, ya sean buenas o malas noticias. Asegúrate de darles seguimiento. 

“Entregaré todo a tiempo”. Una fecha límite de entrega es una promesa que debe cumplirse. “Lo entregaré pronto” no cuenta. 

“Lunes significa Lunes”. Aunque venga un día feriado, tus clientes están esperando que les entregues las cosas a tiempo. El proveedor que cumple con esta promesa es poco común, pero es recordado.

“Será exactamente lo que ordenó”. No será “similar a” y no será “mejor que” lo que pidió la persona. Sera exactamente lo que quiere. Aunque creas que un sustituto lo hará más feliz, ese es un tema a discusión, no algo que tú puedas decidir solo. 

“Apreciamos que haya hecho negocios con nosotros”. Esto significa más que un simple “gracias por su compra”. La apreciación genuina involucra hacer llamadas de seguimiento, ofrecer respuestas a las preguntas, asegurarse de que todo esté saliendo bien y de que el problema original haya quedado resuelto. 

Negarse a cualquiera de estos pasos dará la impresión de que estuviste interesado en la persona hasta que se realizó la venta. Esto deja al comprador sintiéndose engañado y usado y le da mala publicidad a tu negocio. Probar realmente que te importa tu cliente te lleva a buenas recomendaciones y repite las ventas. 

Departamento de quejas

Los estudios demuestran que la mayoría de los clientes insatisfechos nunca te dirá que lo están. Simplemente se irán en silencio y les dirán a todos que no harán negocios contigo. Así que cuando un cliente se queje, no lo veas como una molestia, sino como una oportunidad de oro para cambiar su forma de pensar y hacer que se quede ahí. 

Hasta el mejor producto o servicio tiene quejas o problemas de vez en cuando. Aquí esta una solución para tener resultados positivos: 

- Deja que los clientes ventilen sus sentimientos. Motívalos para que saquen sus frustraciones. 
- Nunca discutas con ellos.
- Nunca les digas “no veo que tenga un problema”. Esas son frases que provocan peleas. 
- Comparte tu puntos de vista lo mas cortés posible. 
- Hazte responsable del problema. No pongas excusas. Si un empleado estaba enfermo o un proveedor te quedó mal, ese no es el problema del cliente. 
- Toma acción inmediatamente para resolver una situación. Prometer una solución y luego retrasarte hace las cosas peores. 
- Dale poder a tus empleados para que puedan resolver las quejas. Dales permiso para que (cuando sea necesario) rompan las reglas. Si no te sientes cómodo haciendo esto, asegúrate de tener un gerente que se haga cargo de la situación. 

- Imagínate que tú eres el que se está quejando. ¿Cómo te gustaría que se manejara la situación?




martes, 31 de marzo de 2015

10 ERRORES QUE DEBE DE EVITAR UN VENDEDOR


Durante un tiempo se creyó que había factores que los vendedores exitosos tenían en común y los estudiosos de la Universidad de Harvard decidieron analizar a distintos ‘vendedores estrella’ de diferentes corporaciones para sacar el ADN de las superestrellas. El resultado: no existe el vendedor perfecto

La dinámica fue entrevistar y analizar el perfil de decenas de vendedores, aquellos que tenían los mejores números, aquellos que pertenecían al promedio y aquellos que, simplemente, algo les faltaba. El objetivo era encontrar aquellas características –intelectuales y de comportamiento- que pudiera identificar al ‘vendedor perfecto’.

Pensaron que sería la solución a la contratación del personal comercial pero sorpresa el estudio demostró que los grandes vendedores tenían muchas características en común con aquellos que estaban muy por debajo de la lista de los mejores vendedores, y viceversa. La realidad es que no hay vendedores natos, los vendedores exitosos se hacen día con día, así que clasificaron el ‘éxito del vendedor’ de la siguiente manera: 

• El 10% del éxito de un vendedor depende de sus conocimientos.
• El 40% del éxito de un vendedor depende de sus competencias. 
• El 50% del éxito de un vendedor depende de su actitud positiva y su motivación.  

Entonces, ¿cuáles son estos aciertos y errores que un vendedor debe perfeccionar y omitir? Aunque ambas partes son relevantes, los expertos aseguran que es mejor saber nuestras debilidades, pues no sólo tendremos el poder de clasificarlas, sino la capacidad de trabajar en ellas y exterminarlas. 

Teresa Cárdenas, coach y Directora de la Escuela Superior de Ventas y Negocios, en Monterrey, explica los “11 fails de los vendedores” y una pequeña guía de cómo exterminarlos. 

1. Vendedor… por lo mientras
¿Cuántos de tus vendedores han dicho esto? Las ventas son como cualquier profesión - y en algunas ocasiones, mejor remunerada-, sin embargo, aún existen profesionistas que ven al área de venta como su ‘mientras’: mientras consigo un trabajo formal, mientras encuentro una oportunidad en cierta empresa, mientras pongo mi propio negocio. Este es el primer error que cometen los vendedores. 

“Un vendedor tiene la misma responsabilidad que cualquier profesionista: tiene que estudiar, prepararse, actualizarse y amar lo que hace; es la primera regla para ser exitoso en su trabajo. El vendedor debe tomar las ventas como una profesión, no como un empleo temporal”, indica la experta. 

2. Vender tu producto o servicio sin conocerlo
Este no es sólo un error de vendedor, también podría adjudicarse a cualquier profesionista. No saber a qué empresa perteneces y mucho menos, qué producto vendes, sería tu peor error. Hoy, la tendencia en ventas es que sean consultivas; donde tu producto no es lo más importante, sino las necesidades del vendedor para satisfacer las del cliente. 

Lo primero que tienes  que hacer es realizar un análisis integrar de tu producto, desde las características físicas, hasta aquellas que no se ven, pero que dan resultados; las características de servicio, las ventajas que tiene en comparación con el mercado y la competencia y todas las posibilidades que le pueda ofrecer a cualquier cliente. 

¡Ojo! Es muy importante que estés convencido de ello, si no, puede reflejarse en tu venta y evitar tener un cierre exitoso, ésta se puede convertir en una debilidad del vendedor. 

3. No conoce  a la compañía para la que trabaja
Trabajar para una compañía grande deja de ser una ventaja competitiva en cuanto no la conoces y viceversa; conocer completamente a tu compañía –aun siendo pequeña- puede significar el valor agregado. Pon atención en sus antecedentes, como inició su historia, quiénes fueron sus dueños, a qué se dedicaban antes de ello, cuáles son sus socios y cuáles las perspectivas a futuro. 

“Tan importante es tener una técnica de ventas y el producto, como conocer al 100% la empresa para la que trabajas; esto da seguridad al momento de realizar un venta, proyectas tranquilidad al cliente al expresar que tu compañía es sólida y confiable”, comenta Cárdenas. 

Pon atención en los clientes que has tenido, en los momentos de abundancia y carencia, con quiénes has trabajado, cuáles han sido tus mejores vendedores y tus mejores productos y servicios. 

4. No conocerse a sí mismo y no fijarte metas inteligentes
Van de la mano: un vendedor, como cualquier profesionista, debe tener en claro sus metas a corto, mediano y largo plazo; ya sea en la parte profesional como en la personal. Esto ayuda a conocerse de forma integral, saber cuáles son sus ambiciones y cuáles sus capacidades, así como las herramientas que le podrán ayudar a llegar a sus objetivos. 

Una vez que el vendedor tiene clara su visión de vida integral, las metas se vuelven confiables, medibles, y sobre todo, realizables. Trabaja de manera objetiva y siempre tomando en cuenta tus metas de vida, esto puede significar el aliciente que tanto buscas para llegar a tus objetivos. Recuerda, un buen profesionista siempre debe exigir el 110%, sin embargo, las metas ‘voladas’ no sirven de nada, pues pueden llegar a perjudicar el autoestima y la reputación. 

5. Trabajar en terreno infértil 
Puedes trabajar arduamente, pero si no reconoces que tu cliente puede ser ‘una causa perdida’, podría boicotear tu esfuerzo. Una de las reglas principales es saber prospectar, y para ello, Cárdenas asegura que un buen cliente debe tener las siguientes características: 

• Debe tener la necesidad de tu producto o servicio. 
• Debe tener la capacidad económica para adquirirlo. 
• Debe tener la capacidad de tomar la decisión de compra. 

¿Ya entendiste por qué no funcionó tu última venta? De nada sirve trabajar al gerente, cuando la decisión de compra está en el área comercial, o de nada sirve, trabajar al esposo, cuando la que tiene la decisión de compra es la esposa. Debes analizar quién cuenta con estas tres capacidades para poder cerrar, exitosamente, una venta. 

6. Vender al cliente lo que tú necesitas
Puede parecer redundante, pero es cierto que aún hay vendedores que van a la venta con la idea de llegar a la cuota y no de satisfacer las necesidades del cliente, y esto, se refleja en los resultados. Recuerda que la tendencia en el mercado es satisfacer las necesidades del cliente a través del producto, no al revés. 

“Cuando el vendedor se preocupa por satisfacer las necesidades del cliente, deja de ser una propuesta más y se convierte en el socio del negocio. El cliente se da cuenta que trabajas para ayudarle y no sólo para satisfacer tus necesidades individuales. Si gana el cliente, ganas tú y gana tu empresa”. 

7. Pensar que sólo hay una forma de vender
Sucede mucho, vendedores llegan a pensar que lo que les sirvió en uno, le puede servir a todos; esto es un error. Cada cliente es diferente y cada venta también, por ello debes analizar desde el mercado, el perfil y la tecnología. 

Refuerza tus perspectivas de ventas de todas formas, a través de las citas persona-persona, llamadas telefónicas, a través de correos electrónicos, realiza presentaciones de acuerdo al cliente y utiliza las ventajas que puede brindarte la tecnología. 

8. No prepararte antes de una venta
Esto sucede con aquellos que creen tenerlo bajo control. La experta asegura que es muy importante estudiar a tu cliente antes de contactarlo y de tener tu primera cita. “Es importante prepararse y repasar el plan una o dos veces. El estudiar tu cliente y su empresa puede ayudarte a que la tarea sea más sencilla”. 

Asegúrate de traer todos los elementos necesarios para la visita: 
• La vestimenta adecuada.
• Una presentación hecha a sus necesidades. 
• Si se puede, el producto. 
• Casos de éxito. 
• Presupuestos y beneficios. 

¡Eres un especialista, no un simple vendedor!

9. Las objeciones las pone el cliente, no tú
Si vas con objeciones en tu cabeza, mucho antes de ir con el cliente, ¡evita realizar ventas ese día! Puede pasar de dos maneras, que las objeciones las tengas tú o que el cliente te venda sus propias objeciones. 

Para ello, debes recordar que el cliente tendrá miles de historias, muchas pueden ser ciertas y otras no, pero lo que debes tener en mente a todo momento, es que tú eres el experto en el manejo de objeciones. No te dejes convencer en un inicio, analiza y ve la oportunidad para vender. 

10. Si no vendes… no te desanimes
El manejo de la frustración debe ser tu aliada en todo momento. Expertos aseguran que de 10 citas, una es el cierre. Son estadísticas y son ciertas. Para ello, la actitud es muy importante, pues recuerda: el éxito de una persona depende de dos factores fundamentales: su experiencia técnica (15%) y sus cualidades como persona (85%): integridad, proactividad, adaptabilidad y creatividad, entre otras.


sábado, 28 de marzo de 2015

EL VENDEDOR, NACE O SE HACE?

Fuente: Exito en las Ventas.


A lo largo de los años, he conocido vendedores que han conseguido unos resultados comerciales inmejorables. En algunos casos, desbordaban simpatía, extroversión y dotes de comunicación. En otros casos, destacaban por una rigurosa planificación y disciplina y en otros, por un esfuerzo y tesón constantes. 

A profundizar en el análisis de cómo es el vendedor de éxito y tratar de identificar las características que definen el modelo de vendedor profesional, ha surgido siempre la misma pregunta: ¿el vendedor nace o se hace?. ¿Tú que opinas?. 

El vendedor nace
Seguramente conocerás personas de las que, tú mismo u otros, habéis dicho cosas como “ha nacido para la comunicación” o “es capaz de vender un peine a un calvo”.Efectivamente, hay personas que nacen con unas cualidades y características que les hace más fácil la comunicación con otras personas. Puesto que la comunicación es quizás la habilidad fundamental para la venta, parece lógico pensar que estas personas tienen más fácil el camino para convertirse en vendedores profesionales. 

El vendedor también se hace
Por el contrario, seguramente conocerás también algunas personas que, desde su infancia, han tenido cierta dificultad para relacionarse con las personas. Siempre han necesitado más tiempo para coger confianza con las personas y siempre han tenido aficiones más individualistas. Aparentemente, estas personas no han nacido para la comunicación y, en consecuencia, no han nacido para la venta. Eso es, al menos, lo que solemos pensar. 

Sin embargo, la realidad es que entre los vendedores profesionales que nos encontramos actualmente en reuniones, cursos y otras situaciones profesionales, encontramos tanto un tipo como otro de personas. Algunas de esas personas con “aptitudes innatas para la comunicación”se dedican actualmente a la venta y con buenos resultados. Pero también algunos de los que, en principio, no parecían tener estas aptitudes están ahora entre los mejores vendedores. Por el contrario, conozco también vendedores que, aunque con unas dotes de comunicación inmejorables, no consiguen los resultados deseados. ¿Qué significa esto?. ¿Cuál puede ser la explicación? 

La venta es algo más que comunicación
En realidad, la profesión de vendedor profesional implica un gran número de actividades que requieren de cualidades y aptitudes diferentes para obtener los mejores resultados. La venta implica planificación, implica búsqueda de clientes, implica conocimiento de los productos y servicios, capacidad de argumentación y persuasión. Implica también una capacidad para autocontrolar el estado de ánimo, mucha valentía y una férrea disciplina que haga posible aguantar un ritmo de trabajo que, en ocasiones, es realmente fuerte. 

Teniendo en cuenta esta realidad, la capacidad de comunicación es una condición que ayuda, pero que no es suficiente para conseguir el éxito. Independientemente de que contemos con mayores o menores aptitudes para las relaciones con los demás, si ponemos intención, podemos aprender las técnicas adecuadas para ello y el resto de habilidades necesarias para desarrollar todas las actividades ligadas a la venta. Podrá costar más o menos llegar a unos buenos resultados comerciales pero tanto los que ya poseen las habilidades como los que las aprenden pueden conseguir el mismo desempeño. Si otra persona lo ha conseguido, tú también puedes conseguirlo. ¿Qué te impide conseguirlo?. 

El vendedor, ¿nace o se hace?
Tras esta reflexión, mi opinión es que el vendedor se hace más que nace. Nacer con aptitudes ayuda pero no garantiza el éxito. Unas metas claras, el aprovechamiento de tus capacidades, el aprendizaje continuo y el esfuerzo por conseguir unos resultados extraordinarios son los elementos que realmente te asegurarán altos niveles de desempeño en tu actividad profesional como vendedor. 

Ejercicios para la acción 
Aquí hay tres cosas que puedes hacer inmediatamente para mejorar tu desempeño en la venta. 

Primero, decide hoy conseguir los mejores resultados comerciales, desarrollando al máximo tus cualidades. 

Segundo, define las características, cualidades y comportamientos de alguien que haya conseguido los resultados que tu deseas y desarrolla un plan para conseguir acercarte a este modelo. Si haces lo mismo que esta persona y en un entorno similar, obtendrás resultados similares. 

Tercero, identifica los que, a tu juicio, son tus puntos fuertes y débiles para la venta. Luego, pon en marcha actuaciones orientadas a potenciar tus puntos fuertes y a mejorar en tus puntos débiles

viernes, 27 de marzo de 2015

ESTRATEGIA Y CULTURA DE SERVICIO

"MÁS FELIZ DE LO QUE ENTRÓ"

Una de las preguntas más frecuentes: qué es “Estrategia de Servicio”.

Si se imagina un modelo esotérico y complicado, al mejor estilo MBA, que requiera una presentación de 50 diapositivas para explicarlo, prepárese para una decepción: 

Estrategia de Servicio es simplemente lograr que su cliente salga más feliz de lo que entró.

Decir , dejar que los clientes se salgan con la suya. Configurar el negocio para que tratar con usted sea fácil, delicioso y conveniente para el CLIENTE (en vez de fácil para usted). 

Camine en los zapatos de sus clientes
Estrategia de Servicio es lograr que el cliente salga más feliz de lo que entró.

Beberse el veneno

Si hay algún trámite que hacer, una molestia que tomarse o un obstáculo en el camino, Estrategia de Servicio es hacer que sea SU problema (no del cliente).

Si hay un veneno que beber, se lo bebe usted: se trata de dejarle al cliente sólo la fruta dulce, de poner la alfombra roja.

¿Las políticas de su organización están hechas a conveniencia de los clientes o a conveniencia de la empresa?

La verdad es que las empresas están configuradas para ser convenientes para sus dueños y directivos: para ser fáciles de administrar y controlar, no para hacer felices a los clientes. Estrategia de Servicio es darle la vuelta al lente, ver desde el otro lado.

Piense como cliente

Pensar como gerente lleva a crear una organización llena de políticas y normas donde la empresa “gana” y los clientes pierden. 

Si usted quiere transformar su negocio, ganar dinero más rápido de lo que creía posible - y aplastar a su competencia en el camino, lo que necesita es empezar a pensar como cliente.

Eliminar la fricción

Estrategia de Servicio significa eliminar la fricción. “Fricción” es cualquier molestia, trámite, paso, espera, obstáculo o foso de cocodrilos que sus clientes tienen que atravesar para tratar con usted, sea para comprar, devolver, usar o consumir aquello que usted vende.

Doblar las reglas

Cuando sea necesario, Estrategia de Servicio significa doblar las reglas con tal que el cliente se vaya con una sonrisa, el alma en paz y el hígado entero.

Un virus en el sistema

Con un poco de suerte, en su organización habrá alguien que (con el temor de ser descubierto y despedido por “saltarse las reglas”) practica la estrategia de servicio a escondidas, en forma instintiva, porque trae en las venas el instinto natural de quedar bien con los demás y complacer a la gente.

Ese llanero solitario, perdido en un mar de reglas y políticas, tiene en la sangre el temible virus de la “clientelitis”, cuyos principales síntomas son poner al cliente de primero y sentir una indignación visceral cada vez que te encuentras con una política estúpida.

El problema es que, en el 97.5% de los casos, tener en la empresa a personas “contagiadas” es más bien un accidente de contratación: un milagro, una aberración en el proceso de reclutamiento.

La mayoría de organizaciones no tiene sistemas formales para descubrir y contratar gente con instintos de servicio: prefieren contratar personas con “experiencia”, que sean obedientes, sigan las reglas y rindan culto a las sagradas políticas.

Cultura de Servicio

En otras palabras, en toda empresa casi siempre hay alguien que practica la estrategia de servicio. El problema es que sólo alguien: uno o dos "accidentes de contratación" no son suficientes para ganar fans.

En cambio, lo que usted necesita es construir una Cultura de Servicio.

Si Estrategia de Servicio es conseguir que un cliente quede más feliz de lo que entró, Cultura de Servicio es cuando todos están contagiados: cuando a cada miembro de su organización, de arriba hacia abajo, se le ha pegado la clientelitis y practica la Estrategia de Servicio siempre y cada vez, en cada transacción.

Una decisión estratégica

Cultura de Servicio es cuando la pasión por los clientes no es un accidente, sino una decisión estratégica para hacer que su negocio sea tener clientes felices, basado en la premisa sencilla de que tener FANS en vez de clientes es un buen negocio.

Usted tendrá una cultura de servicio cuando cada uno de sus directivos, gerentes, mandos medios y colaboradores comprenda que su trabajo es el cliente: que su tarea, y el enfoque estratégico del negocio, es hacer lo que sea necesario para que el cliente quede siempre más feliz de lo que entró.

Entonces, ¿cómo se construye una cultura de servicio? 

Siendo muy tercos

No existe ningún programa mágico que, con una sola aplicación milagrosa, produzca empleados perfectos para siempre. (Si alguien se lo ha prometido, miente miserablemente).

En otras palabras, hacer “cursitos” aislados no le llevará a ningún lado.

Repetir y reforzar

Si usted quiere desarrollar una cultura de servicio, lo que necesita es un proceso estructurado en vez de disparos al aire.

John Tschohl, fundador del Service Quality Institute, dice que la única manera de construir cultura es insistir una y otra vez, introduciendo material nuevo y fresco cada cuatro a seis meses para toda la fuerza de trabajo

La estrategia es repetir y reforzar, manteniendo siempre el acelerador a fondo.

Al final la gota, si persiste, terminará perforando la dura roca de la inercia y de la vieja manera de hacer las cosas.

Construir una cultura de servicio requiere trabajo duro, disciplina e inversión. 

Una cultura de servicio no es un “programa”, un evento ni mucho menos “capacitación”, sino un camino.

Es un modelo de negocios, apostándole al concepto de que si usted practica la Estrategia de Servicio en forma consistente y predecible, estará en vías de construir una marca líder y de aplastar a la competencia.

Es simple: a la gente le gusta repetir las experiencias agradables.

Construyendo la cultura

Con dosis aisladas, con “cursos” de vez en cuando, no logrará nada.

Un plan de cambio cultural eficaz necesita que usted enseñe algo nuevo a todos sus colaboradores cada cuatro a seis meses.

La capacitación tradicional no genera cambios a largo plazo porque son eventos - y los eventos mueren.

La curva del olvido

Sin seguimiento disciplinado y sistemático, sea lo que sea que usted enseñe a sus colaboradores será olvidado pronto. Sin repetición y reforzamiento, los resultados de cualquier capacitación tradicional se desvanecerán tras unos pocos meses. Y usted habrá tirado su dinero.

Curba de Olvido de
Descubierta originalmente por Hermann Ebbinghaus, la Curva del Olvido ilustra cómo olvidamos lo aprendido con el paso del tiempo. Sin reforzamiento constante, cualquier esfuerzo para entrenar a sus empleados terminará diluyéndose en la nada.

Un proceso en 12 pasos

Una cultura de servicio, en cambio, se cocina a fuego lento, continuo, con material fresco programado estratégicamente para mantener a todo el mundo involucrado, en buena forma y con el acelerador a fondo. La clave es repetición espaciada.

He aquí, en resumen, un proceso en 12 pasos que le ayudará a construir una verdadera Cultura de Servicio en su organización:

1. Diseñar de la Experiencia del Cliente. La decisión estratégica de hacer del servicio SU negocio tiene que venir de arriba. La alta gerencia tiene que diseñar, definir, articular y hacer explícita, en forma totalmente detallada, la Experiencia de Servicio que su organización quiere entregar.

Primero hay que diseñar el juego, especificar cuál es la guerra y reescribir las reglas: formular el sueño, la Experiencia Nirvanaque, si usted tuviera una varita mágica, quisiera entregar a sus clientes para que irse con la competencia fuera TONTO.

2. Identificar las Vacas Sagradas. Una vez haya diseñado en forma explícita y detallada la Experiencia Nirvana que quiere entregar, toca descubrir cuáles son las Vacas Sagradas que lo están impidiendo: las malas hierbas en el campo, las piedras en el camino.

Las Vacas Sagradas no son nunca personas, sino son aquellas “políticas estúpidas” y cuellos de botella que entorpecen el entregar una experiencia deliciosa que pueda ganar fans en vez de clientes: aquellas normas, políticas, procesos, procedimientos y sistemas que enojan, frustran, fastidian, estorban y torturan a clientes y colaboradores. La “burrocracia”.

Son los puntos de fricción que hacen perder tiempo y tirar el dinero: todas aquellas políticas que, desde el punto de vista del cliente, se ven tontas. La buena noticia es que usted no necesita estudios de mercado millonarios ni dos toneladas de encuestas de satisfacción para descubrirlas. Si empieza a ver su negocio desde los zapatos del cliente, las Vacas Sagradas empezarán a asomar la cabeza por sí solas.

3. Empowerment. Una vez descubiertas las Vacas Sagradas (las “reglas estúpidas” que nos están impidiendo entregar la Experiencia Nirvana), toca enviarlas al matadero: asarlas, rostizarlas, eliminarlas, hacerlas hamburguesa; es decir, limpiar la casa. El secreto para pasar de las palabras a la acción es el empowerment, o facultamiento: crear el poder para actuar.

Sin ejecución el mejor de los planes es sólo aire. Cada cabeza de departamento, junto a su equipo, debería ser capaz de listar varias docenas de vacas sagradas en su área y formular un plan de acción detallado con vacas, fechas de ejecución y nombre del verdugo. El empowerment es el antídoto contra la burrocracia.

4. Preparar a los líderes. El alto mando determina cuál es la guerra y cuál es la estrategia para pelearla, pero son los capitanes, sargentos y la tropa quienes sudan en el campo de batalla. Si quiere lograr una Cultura de Servicio, usted necesita enseñar a sus gerentes y mandos medios a convertir a los colaboradores a su cargo en equipos obsesionados con hacer felices a los clientes.

Cada líder en su organización, desde directivos hasta supervisores y mandos medios, necesita aprender a dirigir el día a día a conveniencia del cliente, a reconocer / eliminar políticas estúpidas, y pulir sus competencias de liderazgo, empowerment y coaching. Una competencia esencial es cómo celebrar el desempeño cuando un colaborador ha hecho algo positivo por un cliente o tomado una acción empoderada. Todo jefe necesita aprender a construir confianza a través de retroalimentación positiva.

En las universidades enseñan cómo ser gerente, pero no cómo ser un líder. Administrar es controlar a la gente, optimizar procesos y contar las monedas. Dirigir es inspirar grandeza.
Enseñe a sus líderes a ser líderes, y estará construyendo una organización de gigantes.

5. Contagiar a todos. Ya definida la Experiencia Nirvana y limpio el campo de juego (eliminando las Vacas Sagradas), el siguiente paso es enseñar el arte del servicio al cliente a TODOS sus colaboradores, del primero al último. Nadie debe quedarse afuera. Todos significa todos: desde el presidente ejecutivo y el gerente general, hasta el más humilde de los empleados. La camiseta deben vestirla todos: si le pagamos a alguien (aún si es subcontratado), tiene que estar entrenado en servicio al cliente.

6. Repetir y reforzar. Los “cursos” aislados son como echar agua en la playa. Lo que usted necesita es una metodología estructurada, con un currículo a largo plazo que involucre a todos en la organización, del primero al último, para enseñar el arte del servicio una y otra vez, desde todos los ángulos posibles. Una nueva intervención cada cuatro a seis meses, con horizonte inicial de tres años, es crucial para mantener el fuego ardiendo. No existe ningún programa que vaya a hacer perfectos a sus empleados para siempre. La receta es repetir y reforzar.

7. Nuevo cada vez. Si usted repite el mismo tonto programa por segunda vez, sus empleados morirán de aburrimiento. Cada intervención debe tener contenido nuevo y fresco.

8. Enfocado. El contenido necesita enfocarse en enseñar destrezas de servicio al cliente, cómo hacer mejor su trabajo y cómo tratar con personas. Cada intervención necesita reforzar el mensaje medular y luego introducir material nuevo y más avanzado. Para que su gente preste atención, enséñeles destrezas que les sirvan en su vida personal: autoestima, comunicación positiva, trabajo en equipo y cómo resolver situaciones difíciles.

9. Herramientas de calidad. Si usted quiere que sus colaboradores respeten su programa, asegúrese que los materiales sean profesionales. Algunas organizaciones creen que escatimar la calidad de los materiales de entrenamiento es un buen lugar para reducir costos. Si sus empleados reciben basura, la tratarán como basura.

10. Acreditación. Diplomas oficiales que validen el aprendizaje formal y sirvan como respaldo de carrera a sus colaboradores.

11. Besar muchos sapos. Para mantener viva la cultura es indispensable poner un estricto filtro de entrada: besar muchos sapos para encontrar a los príncipes y princesas. Muchas organizaciones contratan “al que llega”, sólo porque tiene pulso y respira. Y como contratan barato, terminan contratando el doble de empleados (y de supervisores). En una Cultura de Servicio usted quiere alto desempeño. El perfil es personas inteligentes, cariñosas y amables por naturaleza, que les encante tratar con la gente y hacer las cosas bien. Lo que usted necesita es contratar actitud, y tener un sistema disciplinado para enseñar lo demás. Y sobre todo, no contrate empleados que odien a los clientes.

12. Enjuague y repita. Una Cultura de Servicio es un camino, una forma de llevar el negocio. No es un evento ni se puede decir “ya llegué”. Usted debe ver el proceso como un ciclo vivo y permanente. Una vez alcanzada la meta inicial es indispensable que “enjuague y repita”, como muy astutamente dice su bote favorito de champú. Levantar el vuelo está muy bien pero, si dejas de aletear, te caes.

Resumen ejecutivo:

1) Estrategia de Servicio es lograr que el cliente salga más feliz de lo que entró.

2) Cultura de Servicio es cuando todos están contagiados: cuando todo el mundo ha desarrollado la disciplina de poner en práctica la Estrategia de Servicio siempre y cada vez.

3) Una Cultura de Servicio se construye siendo muy tercos, a través de un proceso constante de repetir y reforzar, con el acelerador siempre a fondo, sin dejar nunca de aletear, introduciendo material nuevo y fresco cada 4 a 6 meses para TODA la organización.

Ponga estos consejos en práctica, y hundirá a su competencia.

 

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